Susceptibilidad varietal a dos de las principales enfermedades del cultivo del almendro, “fusicoccum” y “mancha ocre”

INTRODUCCIÓN
De las diferentes enfermedades que pueden afectar al almendro, el “chancro” o “fusicoccum” causado por el hongo  Phomopsisamygdali  (Delacr.) J.J. Tuset y M.T. Portilla, y la “mancha ocre”, causada por el hongo Polystgma ochraceum  (Whalenb.) Sacc., son actualmente las que producen los mayores daños en las plantaciones españolas. El “chancro” tiene su mayor incidencia en zonas con elevada humedad ambiental (áreas litorales) y la “mancha ocre” en climas con temperaturas altas (áreas del interior)(Romero y Vargas, 1981 y Tuset y Portilla, 1987).
Se han descrito importantes diferencias entre variedades en el grado de sensibilidad/tolerancia a estos patógenos (Romero y
Vargas, 1981, Egea et al., 1984 y Vargas y Miarnau, 2011).
El conocimiento de la tolerancia de las variedades a estas enfermedades, puede ayudar a una acertada elección varietal y también
a definir una adecuada estrategia de control en función de las características climáticas de la zona. Todo ello, puede permitir la disminución de la incidencia de problemas patológicos, con la consiguiente reducción del uso de productos fitosanitarios.

EL CHANCRO DEL ALMENDRO O “FUSICOCCUM”

Figura 1. sintomas fusicoccum almendro

Figura 1. síntomas fusicoccum almendro

El chancro del almendro, conocido comúnmente por “fusicoccum”, es una enfermedad causada por el hongo P. amygdali, que afecta a muchas plantaciones de almendro españolas situadas en zonas con humedad ambiental eleva-da (Vargas y Miarnau, 2011).
La enfermedad se propaga por la lluvia (los síntomas se aprecian principalmente en las partes bajas de las copas de los árboles), es de lenta introducción y cuando está establecida, su erradicación es muy difícil (Romero y Vargas,1981; Tuset y Portilla, 1987). El patógeno puede afectar a flores, hojas y muy especialmente brotes. Los chancros se producen alrededor de una yema y, con el tiempo, pueden ocasionar el desecamiento total del brote (Tuset y Portilla, 1987) (Figura 1). Los primeros síntomas se pueden ver en primavera y a comienzos del verano.Se han observado diferencias importantes entre variedades en el grado de susceptibilidad al hongo, de ahí que algunos de los programas de mejora del almendro (como el realizado por el IRTA) presten una gran atención a la selección de genotipos tolerantes a la enfermedad (Vargas, 2007).

Los estudios para determinar el grado de tolerancia o susceptibilidad de las variedades han sido escasos y, en la mayoría de los casos, han estado basados en la observación de variedades en campo, sometidas a una contaminación natural espontánea e incontrolada.En un estudio realizado por Vargas y Miarnau (2011),observando la colección de variedades de almendro de Mas de Bover (Constantí, Tarragona), donde existen condiciones que favorecen la difusión de esta enfermedad, las variedades fueron clasificadas, de acuerdo con el nivel de sensibilidad o tolerancia a la enfermedad, en cinco grupos (Tabla 1). Es de destacar la alta tolerancia de algunas variedades locales (‘Genco’, ‘Texas’, ‘Garrigues’ y ‘Cristomorto’ entre otras), y de algunas obtenciones de programas de mejora (‘Masbovera’, ‘Primorskiy’ y ‘Tarraco’). Por el contrario, existen muchas variedades (locales o no) con una alta susceptibilidad al hongo (‘Belle d’Aurons’, ‘Cambra’, ‘Desmayo Largueta’, ‘Ferragnès’, ‘Lauranne’, ‘Marcona’, ‘Ramillete’, etc.).

Con respecto a las variedades locales españolas, la mayoría de ellas fueron clasificadas como muy susceptibles, susceptibles o de susceptibilidad media y solamente 4 como tolerantes (‘Bartre’, ‘Garrigues’, ‘Mollar de Tarragona’ y ‘Rof’).
Varias de las nuevas variedades obtenidas en el IRTA de Cataluña fueron consideradas como muy tolerantes o tolerantes al hongo (‘Tarraco’, ‘Masbovera’, ‘Vairo’ y ‘Marinada’).
Una de las principales medidas de control de la enfermedad es la utilización de variedades con un buen nivel de tolerancia. En el caso de que la variedad elegida, o implantada, sea susceptible se tendrá de pensar en un manejo adecuado, mediante el control químico y prácticas culturales.
 tabla 1 Clasificación de las variedades de almendro en función del grado de susceptibilidad a “fusicoccum”
PRÁCTICAS CULTURALES Y DE TRATAMIENTOS QUÍMICOS DIRIGIDOS AL CONTROL DEL PATÓGENO:
  • Uno de los puntos claves en el control del “fusicoccum” es la reducción del inóculo presente en la plantación. Es muy importante podar los árboles afectados, cortando y eliminando los brotes secos o infectados durante primavera y verano. En esta época es muy fácil distinguir los brotes secos, y además es sencillo eliminarlos ya que están situados en las partes bajas del árbol (Figura 2). Estos brotes tienen que ser quemados o eliminados de la parcela.
    Figura 2.  Árbol con brotes secos, debidos a “fusicoccum”, en las partes bajas de la copa.

    Figura 2. Árbol con brotes secos, debidos a “fusicoccum”, en las partes bajas de la copa.

  • En caso de antecedentes graves, es necesario proteger y prevenir la plantación mediante tratamientos fungicidas a inicios del desborre.
  • Durante la primavera, y especialmente cuando existan condiciones de elevada humedad, o después de lluvias, es necesario realizar tratamientos fungicidas.
  • Aunque no sea habitual, en el otoño, después de la recolección (donde se producen heridas que facilitan la penetración del hongo) y de las lluvias (frecuentes en esta época), también es conveniente proteger al árbol con tratamientos fungicidas.
  • En casos extremos, con variedades muy sensibles, y ataques muy importantes, puede ser necesario recurrir a soluciones muy drásticas: desmochado o descabezado del árbol, para eliminar el alto nivel de inóculo existente e iniciar la formación de una nueva copa del árbol.
El control químico es muy difícil, ya que los productos autorizados son pocos (Tabla 2), y tienen un efecto reducido en la lucha contra el patógeno. Sin embargo, estos tratamientos junto con unas prácticas culturales adecuadas, pueden tener un buen efecto en el control de “fusicoccum”.

tabla 2

LA “MANCHA OCRE” EN ALMENDRO

figura3 mancha ocre

Figura 3. Síntomas de “mancha ocre” en hojas de almendro.

Otra enfermedad muy importante en el cultivo del almendro en los países del área mediterránea es la “mancha ocre”, causada por el hongo P. ochraceum.

 
En los últimos años, la importancia de esta enfermedad en España se ha incrementado, debido al aumento de plantaciones en zonas del interior y a la utilización de algunas nuevas variedades más susceptibles que las tradicionales (Miarnau et al., 2010). 
Esta enfermedad es la más extendida en los almendros cultivados en España, tanto en el Sureste (Alicante, Murcia,Almería y Granada) (Egea et al., 1984), como en el resto de área mediterránea española y valle del Ebro (Tuset y Portilla, 1987), tanto por la intensidad como por la regularidad anual con la que se presenta.
La “mancha ocre” también ha sido descrita en diferentes países productores de almendra del mediterráneo.
El patógeno ocasiona en las hojas manchas de forma y tamaño variable, entre 1-2 cm, de color amarillo al principio y más tarde pardo-rojizo, que reducen su capacidad fotosintética (Figura 3). En algunos casos se pueden llegar a producir defoliaciones (Tuset y Portilla, 1987). Todo ello incide negativamente en la productividad del próximo año.
En España, Egea et al. (1984) realizaron una evaluación dela susceptibilidad de 81 variedades en colección. Algunas de las variedades españolas estudiadas fueron consideradas sensibles o muy sensibles. Entre las variedades extranjeras existía una gradación, con variedades muy sensibles como la americana ‘Tardy Nonpareil’ o la italiana ‘Tuono’ y resistentes como ‘Cristomorto’ y ‘Cavaliera’. En Cataluña, también se hanobservado diferencias muy notables entre variedades; así,por ejemplo, ‘Guara’ es muy sensible, mientras que ‘Vairo’ es muy resistente (Miarnau et al., 2010).
En la Figura 4, se presentan los resultados obtenidos en el IRTA por Marimon et al. (2012), clasificando a las variedades de almendro en función del nivel de síntomas observado en una valoración visual realizada en campo durante el año 2011.
figura 4
Se puede observar como las variedades ‘Guara’, ‘Tarraco’ y ‘Tuono’ son las que presentan mayor número de síntomas, siendo clasificadas como muy sensibles a la enfermedad. Por el contrario ‘Mardía’, ‘Vairo’, ‘Marta’ y ‘Constantí’, presentan muy pocos síntomas por lo que pueden considerarse dotadas de un alto grado de tolerancia al patógeno.
El resto de variedades tienen grados medios de susceptibilidad y/o tolerancia.
Indudablemente, en la estrategia de control de la “mancha ocre” en zonas con características climáticas favorables para el desarrollo de esta enfermedad, es importante considerar el grado de sensibilidad o tolerancia de las variedades al patógeno en el momento de la elección varietal.
La adecuada elección varietal, junto con la utilización de productos fungicidas autorizados (Tabla 2) en diferentes momentos del ciclo biológico del cultivo (caída de hojas,desborre, fruto cuajado y después de lluvias en primavera) son factores muy importantes para tener controlada esta enfermedad.

bibliografia

X. Miarnau (1)  y F. J. Vargas (2)
1- IRTA-Estació experimental de Lleida. Av. Rovira Roure, 191. Lleida, 25198.
2- IRTA-Mas de Bover. Ctra. Reus-El Morell, km 3,8. Constantí, 43120. Sub-programa de Olivicultura Elaiotecnia y frutos secos.
Email de contacto:  xavier.miarnau@irta.cat