IRTA, píldoras de conocimiento. Mancha Bacteriana.

Mancha bacteriana, Xanthomonas arborícola pv. pruni, una amenaza para el cultivo del almendro en España.

En los últimos años el almendro ha pasado de ser un cultivo prácticamente marginal, a ser el cultivo de moda en los nuevos regadíos. No obstante, con la intensificación del cultivo también surgen nuevos problemas, como la aparición de nuevas plagas y enfermedades, que pueden suponer una amenaza.

Una nueva enfermedad, que ya se ha detectado en almendro en diferentes zonas de España, es la mancha bacteriana (Xanthomonas arborícola pv. pruni Xap.). Esta apareció primero en otros cultivos en Extremadura y se ha ido extendiendo por otras zonas de la península y también en almendro en Cataluña y Aragón. Esta bacteria apareció por primera vez en Estados Unidos de América en 1903 y actualmente está distribuida por todo el mundo debido a las introducciones accidentales de material vegetal.

La mancha bacteriana es una grave enfermedad considerada todavía de cuarentena en la Unión Europea. Afecta a todos los frutales del género Prunus. Puede producir pérdidas importantes, no sólo porque los frutos afectados pierden valor comercial sino porque puede provocar defoliaciones severas que debilitan el árbol y disminuyen progresivamente su productividad.

 

Síntomas

Los síntomas aparecen primero en las hojas en forma de pequeñas manchas angulosas y translúcidas, que toman un aspecto aceitoso y oscuro y más tarde se necrosan. Las manchas quedan limitadas por las nervaduras secundarias de la hoja y se concentran a lo largo del nervio central y en la parte baja de la hoja, zona de concentración de agua. Las hojas amarillean y caen prematuramente.

En segundo lugar, los síntomas se manifiestan en los frutos. Al inicio del ataque, se observa sobre el fruto manchas deprimidas de color oscuro, que normalmente producen exudados gomosos. Más adelante, cuando el mesocarpio del fruto se seca, las manchas se presentan resaltadas sobre la superficie de la cáscara, adhiriéndose fuertemente al endocarpio, lo que produce las almendras llamadas “pelonas”. Finalmente los frutos afectados caen al suelo produciendo una pérdida importante de producción.

 

Síntomas de la mancha bacteriana en hojas y frutos de almendro

 

Ciclo biológico

La enfermedad sobrevive durante el invierno en las yemas, en las cicatrices de las hojas y en los chancros. En primavera, en condiciones meteorológicas favorables, temperaturas relativamente cálidas de 20-25ºC y una humectación mantenida durante 8 horas (lluvia, tormentas y piedra) se multiplica activamente; es necesaria la presencia de agua libre para liberar las bacterias. Las primeras infecciones tienen lugar al comienzo de la primavera. Pueden producirse más de un ciclo de multiplicación de la bacteria y por lo tanto, varias generaciones de lesiones en un mismo ciclo vegetativo del almendro.

El transporte de material vegetal contaminado (yemas y plantas) es la causa de la diseminación de la bacteria a larga distancia. La lluvia, el viento, las hojas y los frutos infectados caídos en el suelo, las herramientas de trabajo, la maquinaria utilizada en el cultivo, las manos y la ropa de los operarios pueden dispersar la enfermedad entre árboles y entre parcelas adyacentes (distancia corta).

 

Medidas de control

Los medios de lucha contra la mancha bacteriana, solo consiguen minimizar el impacto de la enfermedad, aún no se ha conseguido una eficacia absoluta en el control de la bacteria.

Las medidas culturales engloban un conjunto de prácticas preventivas para evitar la introducción y la dispersión de la enfermedad. Al realizar nuevas plantaciones habrá que utilizar plantas sanas que tengan el correspondiente Pasaporte Fitosanitario CE. La enfermedad está presente en todos los órganos verdes de modo que si la propagación se realiza mediante injerto, el material deberá estar sano para evitar su proliferación.

Los frutos afectados también son portadores de la enfermedad, su transporte también es fuente de contaminación. Es muy importante podar, para eliminar las ramas afectadas y producir una buena ventilación del árbol, quemando los restos de poda y desinfectar siempre las herramientas utilizadas para evitar la propagación entre fincas.

Una de las principales medidas de control es la utilización de variedades con elevado nivel de tolerancia, ya que no hay ningún método de lucha directa eficaz contra la enfermedad por lo que se debe actuar preventivamente. En este tema se ha empezado a trabajar para conocer cuál es el grado de susceptibilidad de las nuevas variedades a esta enfermedad.

Los tratamientos químicos se realizarán de forma preventiva durante todo el año. En otoño se aplicarán compuestos cúpricos, dos aplicaciones al 25 y al 100% de caída de hojas con el objetivo de reducir el inoculo y proteger la entrada de la bacteria a través de las heridas producidas por la caída de las hojas. En estos tratamientos de otoño es interesante mezclar con el cobre, urea cristalina y pulverizar todo el árbol y las hojas caídas al suelo. La urea acelerará la descomposición de hojas y frutos de forma que la bacteria no tendrá huésped donde vivir. A finales del invierno se realizarán dos tratamientos con compuestos cúpricos, uno en el estado fenológico A y otro en el estado B (yema a punto de abrir), con el objetivo de evitar la multiplicación de la bacteria. A partir de vegetación, también son necesarios diferentes tratamientos preventivos con compuestos cúpricos a dosis relativamente bajas, ya que pueden producir fito-toxicidad, para cubrir todo el período de infección.

El manejo y control de estas nuevas plagas y enfermedades será clave para asegurar la viabilidad de las nuevas plantaciones de almendro.

 

Fuente:

L. Torguet y X. Miarnau

IRTA-Estació Experimental de Lleida. Parc de Gardeny – Edifici Fruitcentre. 25003 Lleida.

 

PARA SABER MÁS

Centro de Protección Vegetal del Gobierno de Aragón. Dirección General de Alimentación. 2009. La mancha bacteriana de los frutales de hueso y del almendro Xanthomonas arboricola pv. Pruni. Informaciones técnicas 1/2009.

Garcin, A.; Rouzet, J.; Languedoc-Roussillon, S.; Notteghem, J. L.; Montpellier. I. E. 2005. Xanthomonas des arbres fruitiers à noyau. Ctifl Publicaciones. 95 páginas.

Palacios, A.; Cambra, M.; Lozano C. 2010. Sintomatología en almendro de la mancha bacteriana de los frutales de hueso (Xanthomonas arborícola pv. pruni). Informaciones técnicas Gobierno de Aragón 1/2010.

Palacios, A.; Cambra, M.; Cubero, J.; Rosello, M.; Lopez, M. 2014. La mancha bacteriana de los frutales de hueso y almendro (Xanthomonas arborícola pv. Pruni), una grave enfermedad en España. Phytoma, 259: 36-43.

Torguet, L.; Batlle, I.; Alegre, S.; Miarnau. X. 2016. Nuevas plagas y enfermedades emergentes, una amenaza en el cultivo del almendro en España. Revista de Fruticultura, especial 2016: 152-165.