DISEÑO DE UNA NUEVA PLANTACIÓN DE ALMENDRO EN REGADÍO

En el marco del contrato que nuestras organizaciones de productores mantienen con el IRTA, a continuación se presenta el primero de una serie de artículos técnicos, sobre el cultivo del almendro, que el IRTA ha elaborado para los agricultores de nuestras OPFH.

De esta manera, se pretende que sirvan de herramienta para contribuir a la mejora de las explotaciones de almendros y dar una mayor difusión de las novedades tecnológicas, actividades e investigaciones que se van alcanzando en el cultivo del almendro.

DISEÑO DE UNA NUEVA PLANTACIÓN DE ALMENDRO EN REGADÍO

Xavier Miarnau (1) y Fco. José Vargas (2 )

1 IRTA-Estació Experimental de Lleida. Av. Alcalde Rovira Roure, 191. E-25198 Lleida.
2 IRTA-Mas de Bover. Ctra Reus-El Morell, Km 3,8. E-43120 Constantí (Tarragona).

SITUACIÓN ACTUAL DEL CULTIVO EN ESPAÑA

El almendro tiene una gran importancia económica y social en España. Es un cultivo tradicional, ampliamente difundido por la geografía española. Este está especialmente concentrado en las zonas próximas al Mediterráneo (costeras e interiores), Andalucía y Valle del Ebro.
Es frecuente que las plantaciones españolas y en general las de la cuenca mediterránea se encuentren en situaciones marginales: suelos pobres y cultivo en secano (94 %) con variedades de floración temprana sensibles a los fríos tardíos, y con una polinización deficiente. Además, la aportación de fertilizantes y la realización de tratamientos fitosanitarios están condicionadas anualmente a la producción prevista y al precio de la almendra. Como consecuencia, las producciones obtenidas son, solamente, de unos 100 kg/ha de almendra grano.
Sin embargo, es cada vez más frecuente encontrar plantaciones bien cultivadas y en regadío, situadas en condiciones de medio adecuadas y con elevados niveles de producción. En estas nuevas plantaciones españolas en regadío, se están obteniendo producciones que superan ampliamente los 1.000 kg/ha de almendra en grano.
Es importante destacar que el paso del secano a regadío conlleva la necesidad de un cambio importante en el diseño, en el manejo y en la tecnología de producción en las nuevas plantaciones (poda, fertilización, etc.).

ELECCIÓN DE LAS VARIEDADES

La disponibilidad de material vegetal de calidad es un factor básico en el establecimiento de las nuevas plantaciones. Las variedades tradicionales poseen características destacables, pero también limitaciones importantes. Así, ‘Marcona’ y ‘Desmayo Largueta’, las más difundidas en España, producen frutos muy apreciados por el consumidor español, pero son de floración temprana (susceptibilidad a daños por heladas), exigentes en poda, sensibles a enfermedades, etc.
En la década de los 90, el panorama varietal en España experimentó un notable cambio debido a la difusión de variedades obtenidas en los programas de mejora de Francia (‘Ferraduel’, ‘Ferragnès’, ‘Lauranne’, etc.) y España (‘Guara’, ‘Antoñeta’, ‘Marta’, ‘Francolí’, ‘Glorieta’, ‘Masbovera’, etc.). Estas variedades han supuesto avances muy importantes en el cultivo, al reducir o eliminar la incidencia de problemas importantes como daños por heladas, baja productividad, sensibilidad a enfermedades, etc.
Recientemente han aparecido nuevas variedades españolas con características muy interesantes, que han empezado a difundirse con rapidez en las plantaciones españolas.
Entre estas cabe destacar ‘Constantí’, ‘Marinada’, ‘Tarraco’ y ‘Vairo’ (IRTA), ‘Belona’, ‘Soleta’ y muy recientemente ‘Mardía’ (CITA) y ‘Penta’ y ‘Tardona’ (CEBAS-CSIC).
Estas nuevas variedades, la mayoría autofértiles y todas de floración tardía, pueden repercutir favorablemente en el incremento del potencial productivo de las nuevas plantaciones de almendro.

ELECCIÓN DEL PORTAINJERTO

En la cuenca mediterránea, el patrón más utilizado en el pasado ha sido el franco de almendro. Este patrón, con un potente sistema radicular, resistente a la sequia y a la caliza, es muy adecuado para la adaptación del almendro al secano y a los terrenos pobres y marginales.
En los años 70, la aparición de los híbridos almendro x melocotonero supuso un gran cambio. Inicialmente, estos se utilizaron para el cultivo del melocotonero, pero posteriormente, debido a su buen comportamiento, también se utilizaron ampliamente en almendro. En los últimos años el patrón ‘INRA GF-677’, está siendo el más utilizado tanto en secano como en regadío.
Recientemente han aparecido numerosos patrones híbridos almendro x melocotonero, como también otros híbridos interespecíficos dentro del género Prunus. Algunos de ellos han empezado a desplazar al patrón ‘INRA GF-677’ en plantaciones de melocotonero y en menor medida de almendro.
Los patrones híbridos obtenidos por el CITA de Zaragoza, ‘GxN’, presentan características similares al ‘INRA GF-677’, y aportan tolerancia a nematodos y un color rojo de la hoja que les hace muy fáciles de manejar en vivero.

DISEÑO DE LA NUEVA PLANTACIÓN

En el diseño de una plantación de almendro hay que considerar diversos factores: condiciones climáticas y edáficas del medio, características de la explotación, material vegetal, requisitos de polinización, sistema de recolección, marco de plantación, etc. La mayor parte de ellos están íntimamente relacionados entre sí.
A continuación se detallan algunos aspectos importantes a tener en cuenta en el momento de diseñar una nueva plantación.

Floración, polinización y maduración:
Sin duda, uno de los mayores problemas del cultivo del almendro en España es la inadecuada polinización de las plantaciones. La mayor parte de las variedades de almendro cultivadas en el mundo son autoincompatibles (autoestériles): para producir frutos necesitan que sus flores sean polinizadas por polen procedente de flores de una variedad diferente. El transporte del polen de unos árboles a otros se hace gracias a los insectos polinizadores (principalmente abejas). Conviene destacar que el polen del almendro es bastante pesado y el viento juega un papel muy secundario en su transporte, incluso lo perjudica en la medida en que impide o entorpece el trabajo de las abejas.
La polinización cruzada es un factor clave en este cultivo. Es necesario favorecerla al máximo, plantando árboles de variedades polinizadoras adecuadas, en proporción suficiente (al menos la tercera parte del total, y bien distribuidos por la plantación) y asegurando la presencia de insectos polinizadores, instalando colmenas en la época de la floración (2-5 colmenas/ha, o incluso más, según el tamaño de los árboles).
En la elección varietal, el agricultor debe pensar en una combinación de variedades, más que en una variedad determinada. Por esta razón, desde el punto de vista de la polinización, es mejor utilizar dos variedades polinizadoras, en lugar de una sola, ya que será más fácil el solapamiento anual en las floraciones (Figura 1). En el momento de establecer una plantación con variedades autoestériles, las necesidades de polinización deben prevalecer sobre el manejo de la recolección.

FIGURA 1. Fecha de plena floración de 10 variedades de almendro cultivadas en Les Borges Blanques (Lleida). Datos medios de 5 años (2007-2011).

Evidentemente, cuando se cultivan variedades autocompatibles (autofértiles) los requerimientos de polinización pierden importancia, porque los árboles son capaces de utilizar su propio polen para fructificar. Sin embargo debe destacarse que, en las plantaciones realizadas con variedades autofértiles, es también conveniente instalar colmenas de abejas para favorecer el movimiento del polen.
Aunque las variedades autofértiles son capaces de producir abundantemente sin variedades polinizadoras, actualmente, se están realizando estudios sobre los posibles efectos beneficiosos de la polinización cruzada en estas variedades (cuajado y tamaño del fruto), no habiéndose alcanzado, por el momento, resultados concluyentes. En este tipo de variedades, el manejo de la recolección será el aspecto fundamental en el diseño de la plantación.
El interés de la fecha de maduración (Figura 2), coincidencia o escalonamiento, depende de las características de la explotación (superficie, disponibilidad de maquinaria, etc.). En plantaciones de tamaño reducido, generalmente se prefiere que las variedades maduren en épocas similares. En explotaciones grandes, un escalonamiento en la maduración favorece las labores de recolección y post-cosecha.


FIGURA 2. Fecha de maduración (>75% de frutos con el mesocarpio abierto) de 10 variedades de almendro cultivadas en Les Borges Blanques (Lleida). Datos medios de 5 años (2007-20011).

Marcos de plantación:
En plantaciones de regadío bien conducidas, los árboles alcanzan un gran tamaño. El factor limitativo es la insolación y no la falta de agua como en el secano tradicional. Donde no llega la luz no se produce fruto y las ramas envejecen más rápidamente.
El vigor varietal, junto con la maquinaria de recogida de la almendra utilizada, determinan el marco de plantación. Actualmente, con variedades de elevado vigor (‘Constantí’ y ‘Vairo’, etc.), estos deben ser del orden de 7 x 7 m o 7 x 6 m (200-240 árboles/ha).
Con la utilización de variedades de vigor moderado y rápida entrada en producción, como ‘Guara’, ‘Lauranne’, ‘Marinada’ y ‘Tarraco’, se pueden utilizar marcos ligeramente inferiores, 6 x 6 o 6 x 5 m (277-333 árboles/ha).

Tolerancia a enfermedades:
Otro aspecto importante en la elección de una variedad es la tolerancia a enfermedades, uno de los factores clave en el futuro manejo de la plantación.
De las diferentes enfermedades que pueden afectar el almendro, el ‘chancro’ o ‘fusicoccum’ causado por el hongo Phomopsis amygdali Del., y la ‘mancha ocre’, causada por el hongo Polystigma ochraceum (Whal.) Sacc., son actualmente las que producen los mayores daños en las plantaciones (Foto 1). El ‘chancro’ tiene su mayor incidencia en zonas con elevada humedad ambiental (áreas litorales) y la ‘mancha ocre’ en climas con temperaturas cálidas (áreas del interior).
Se han descrito importantes diferencias entre variedades en el grado de sensibilidad/tolerancia a estos patógenos (Figura 3 y Cuadro 1).
El conocimiento de la tolerancia de las variedades a estas enfermedades puede ayudar en la elección de las más idóneas para diferentes zonas climáticas. Esto permitirá disminuir la incidencia de problemas patológicos, con la consiguiente reducción del uso de productos fitosanitarios.


Foto 1. Síntomas de ‘fusicoccum’ en brotes (A) y de ‘mancha ocre’ en hojas (B).


FIGURA 3. Susceptibilidad a ‘mancha ocre’ de 10 variedades de almendro cultivadas en Les Borges Blanques (Lleida). Datos medios de tres años (2007-2009). Escala de 0 a 5: 0 sin presencia de hojas con síntomas y 5 presencia de más del 80 % de hojas con síntomas.