El valor de las exportaciones de frutos secos cae un 26,3% en un año

  • El volumen de la producción que se vende al extranjero desciende un 16,1% en el último ejercicio
  • La Campiña y la Vega son las comarcas en las que más se cultiva el almendro

El de 2016 fue «un mal año exportador de frutos secos para la provincia de Córdoba» ya que el valor de las exportaciones ha caído un 26,3%. Es lo que indican desde la Delegación de Agricultura, desde la que también señalan que a lo largo del pasado ejercicio se exportaron 3.040 toneladas de frutos secos por valor de 21,3 millones de euros, lo que representa un 18% de las exportaciones andaluzas. Desde el área que dirige Francisco Zurera anotan también que con estos datos «se ha cortado la tendencia de años anteriores, que era claramente creciente en valor». No en vano, en 2015 las ventas al exterior de frutos secos representaron en Córdoba unos ingresos de 28,9 millones de euros, mientras que la cuantía en 2014 fue de 22,3 millones y de 17,1 en 2013. Junto a los beneficios por las exportaciones, también se ha registrado una caída en el volumen de frutos que salen al mercado exterior en los últimos ejercicios: 3.621 toneladas en 2015 y 3.802 en 2014. Con ello, entre los ejercicios de 2016 y 2015 se ha producido una caída del 16,1%. Según los datos facilitados por Agricultura, en los cuatro primeros meses de 2017 los datos de exportación en la provincia ascienden a 815,9 toneladas y el valor de lo vendido fuera de las fronteras españolas es de 5,73 millones de euros.

Infografía sobre la evolución del cultivo de frutos secos en Córdoba / EL DÍA

 

La almendra es el principal fruto seco que se exporta desde Córdoba. En 2016, según el departamento de Estadísticas, existían 903 hectáreas productivas de almendro en la provincia, con una producción de alrededor de 71 toneladas (superficie en producción y producción en grano). La cosecha final del sector se estimó en 450.000 euros. En el caso de los ecológicos, ésta «fue reducida», indican desde la Junta, desde donde ponen como ejemplo que hace un año había 346 hectáreas certificadas, aunque creció respecto 2015, cuando la cifra era de 251 hectáreas. En lo que respecta a 2016, con solicitudes de la PAC -lo que declaran los agricultores-, la superficie de almendro se sitúa en 2.326 hectáreas. Sin embargo, desde Agricultura anotan que «hay que tener en cuenta que en 2015 se declararon 1.051 hectáreas» y determinan que, con ello y «usando la misma fuente, la superficie de frutos secos de la provincia pasó de 1.473 hectáreas en 2015 a 2.831 en 2016: 2.326 de almendro, 305 de pistacho y 200 de nogal.

Pero, ¿hasta dónde llegan las frutos secos que se cultivan en Córdoba? La gran mayoría de ellos se quedan en los países de la Unión Europea. Desde Agricultura indican que la provincia cordobesa «tiene una presencia en los mercados exteriores más relevante que en términos superficiales y de producción gracias, entre otros, a industrias como Almendras Morales». También existe una organización de productos en el sector, que es la Unión Almendrera Andaluza SCA, «aunque sin programa operativo».

Según los datos facilitados por la Junta, la comunidad autónoma, con 149.693 hectáreas en producción, es la región española que posee una mayor implantación del cultivo del almendro. A las plantaciones tradicionales de este árbol se están sumando nuevas explotaciones intensivas en régimen de regadío, con un diseño optimizado, con variedades más productivas y tecnificación de las labores culturales. Desde Agricultura destacan también que «las provincias de Granada, Almería y Málaga concentran el 96% de la superficie del almendro andaluz, pero es en Córdoba, Huelva y Sevilla donde la superficie de esta especie está teniendo una mayor expansión, implantándose las nuevas explotaciones principalmente en régimen de regadío». A su juicio, la orografía del terreno y la disponibilidad de agua son los factores que avalan el mayor crecimiento de este tipo de plantaciones en Andalucía occidental.

Las mismas fuentes explican que de manera tradicional el almendro en la provincia de Córdoba «se ha cultivado en zonas marginales y poco productivas, en muchas ocasiones en plantaciones irregulares contando con una superficie en torno a las 600 hectáreas». Sin embargo, indican que a partir de 2012 «la falta de rentabilidad de los cultivos herbáceos y el considerable incremento del precio de la almendra fueron los factores fundamentales del incremento de su superficie a nivel provincial».

Así, subrayan que se están sembrando almendros en zonas de tierra arable de la Vega del Guadalquivir y también en la Campiña, especialmente en regadío. Córdoba capital, junto a las localidades de Santaella, Palma del Río y Hornachuelos son los términos municipales en los que se está registrando un incremento de superficie de nuevas plantaciones, muchas de la cuales todavía no han entrado en producción. El pistacho, por otra parte, es otro de los cultivos que se está extendiendo en los últimos años; en el caso de Córdoba, en la comarca del Valle del Guadiato.

 

Fuente: eldiadecordoba.es