Granada. Los cultivos de la zona Norte, en situación límite

Guadix no es ajena a la problemática provincial, ya que atravesó una primavera especialmente seca

La falta de lluvias en la primavera y el verano, especialmente seco, ha hecho que la situación sea límite en las comarcas accitana y bastetana, que se han visto muy afectadas por la sequía y la preocupación cunde entre los agricultores. Los técnicos de la Oficina Comarcal Agraria de Guadix advierten de que “la falta de precipitaciones ha afectado a cultivos como los cereales y también está afectando a la almendra y el olivar. Los agricultores están preocupados esperando a que llueva y esto no tiene capacidad de recuperación, ya que, una vez que el fruto se marchita, ya no puede volver a su estado normal”. Lo peor es que las previsiones son muy poco halagüeñas. Además, si lloviera, los rendimientos bajarían respecto al pasado año: “A corto plazo no hay previsiones optimistas y hay que tener en cuenta que la época en la que estamos casi es ya la fecha de recolección de aceituna. Las altas temperaturas afectan a la producción e, incluso, si llegara a recuperarse algo de cultivos, los rendimientos serían inferiores”.

Son tierras muy secas, no solo las de Guadix, sino también las del Marquesado del Zenete. “Hay preocupación en los cultivos de secano por la falta de lluvia. La zona del Marquesado es muy seca con precipitaciones muy bajas. El Altiplano, con pueblos como Huélago o Darro, está un poco mejor, pero tampoco ha llovido casi y, en general, la situación en toda la comarca es similar”.

El presidente de la Asociación SOS Guadix, Pepe Olea, es un viticultor que conoce bien la sequía que está haciendo tanto daño y hace un llamamiento general a la población para conservar el agua. Olea teme por el cultivo de las uvas. “En términos de volumen ha habido un 15 o un 20% menos. Las uvas parecían estar bien de salud, pero lo que no sabemos es si va a ser una cosecha normal”.

Mucha preocupación también en Baza y Huéscar donde se ha cerrado el verano 2017 como uno de los más secos y cálidos de los últimos años. En los campos bastetanos, tras un otoño/invierno esperanzador, el pesimismo volvió tras sufrir una primavera excepcionalmente seca y los cereales de secano que arrancaron y nacieron muy bien ya se comenzaron a resentir y amarillearon sus hojas, perdiéndose, por la falta de lluvias, muchísimas hectáreas de estos cultivos. La almendra ha sido otra gran afectada este año, ya que primero sufrió unas importantes heladas en marzo que afectó mucho a su fruto y ha tenido problemas para completar su ciclo productivo.

 

Fuente: granadahoy.com