Boletín Fitosanitario Andalucía Septiembre 2017

ALMENDRO
El estado fenológico dominante es “K” (Fruto dehiscente, separación del exocarpio) – RECOLECCIÓN.
La recolección de la almendra se encuentra en la recta final en la provincia, realizándose de forma masiva las entregas a los almacenes y partidoras. A pesar de la sequía, en general el grano es de muy buena calidad y con buenos calibres, pero la producción ha sido más baja de lo esperado. No hay que olvidar que estas condiciones climáticas pueden causar daños elevados, provocando incluso que el año que viene haya una merma de producción importante si no se corrige con unas inminentes lluvias, pues el árbol no está acopiando reservas para el próximo año. Después de la cosecha es conveniente preparar los árboles para su parada invernal, aportando micronutrientes que sean necesarios para el cuajado de la flor y que los almendros pueden guardar en sus reservas, como el Boro.

Descenso de la cantidad de tigre del almendro (Monosteira unicostata) en general, debido además del descenso de las temperaturas, a que en algunos casos ya no tienen donde alimentarse, observándose hojas amarillas y defoliaciones. Esta campaña ha destacado por la elevada presencia de este agente, con un porcentaje de brotes afectados es del 60 %, con un máximos del 100 % y registrado en todas las estaciones de control biológico.

En Málaga el porcentaje medio provincial de brotes afectados con formas vivas es el 4’5%.

Este insecto es un tipo de chinche muy pequeño, que se alimenta picando y chupando en el envés de las hojas, dándole al haz de la hoja un aspecto de mosaico amarillo blanquecino.
También se pueden observar en el envés unos puntitos negros, que son los excrementos.

Por ahora no se están realizaron tratamientos químicos para su control, aunque es probable que si continúa con esta evolución de presencia, para las semanas próximas se tengan que
adoptar medidas para su control.

Ya está bajando la población de mosquito verde (Empoasca sp), pero en algunas zonas se mantiene de forma muy considerable, con un porcentaje de brotes atacados del 8 % y registrado en el 70 % de las ECBs muestreadas. Las bajadas de temperaturas por la noche hacen que la poblacion de mosquito verde este descendiendo.

Este insecto se alimenta de savia que succiona el de las hojas y brotes tiernos, dando lugar a deformaciones de las hojas, amarilleamientos y hasta incluso caída prematura. Es aconsejable prestar especial atención en plantaciones jóvenes e injertos.

Como consecuencia de las picaduras los ácaros (Eotetranychus c, Tetranychus urticae, Panonychus u.) que realizan para alimentarse, se producen decoloraciones en las hojas. Los dos primeros ácaros se localizan en el envés y el otro indistintamente en las dos caras.

El periodo más crítico se produce en los meses de julio y agosto, pero con estas temperaturas tan altas no se debe olividar el peligro que puede provocar el ataque.

Se ha detectado un 60 % de brotes atacados con formas vivas y observado en la mayoría de las ECBs muestreadas, llegando incluso a defoliar árboles. Es recomendable no hacer un uso continuado de insecticidsa formulados con materias activas como las piretrinas para el control de insectos, ya que favorecen la proliferación de estos ácaros.

Debido a las elevadas temperaturas, continúa aumentando el porcentaje de brotes con presencia de mancha ocre (Polystigma ocraceum) , con más de un 70 % de afección en las variedades más sensibles como Guara, Antoñeta, etc, mientras que Lauranne, Vairo o ferragnes presentan una mayor tolerancia y bajan al 40 %.

En Málaga el porcentaje medio provincial de brotes con síntomas es el 27’5%.

Variedades como Antoñeta y Guara muestran especial sensibilidad a esta enfermedad fúngica.

Como medida preventiva, se recomienda que en el caso de tener que realizar tratamientos, se efectúen antes de que el hongo penetre en la hoja, en primavera, cuando se inicia la brotación, ya que los tratamientos de inviernos no son efectivos para este hongo ya que no se conserva en madera. El hongo de un año para otro, permanece en las hojas que caen al suelo y en las que quedan adheridas al árbol, produciéndose una sola infección que pasa del suelo a la hoja, después en las hojas ya no hay nuevas reinfestaciones entre sí. Para evitar o reducir infecciones al año siguiente es importante eliminar las hojas del suelo o destruirlas mediante labores de cultivo.

 

Fuente: juntadeandalucia.es