IRTA, píldoras de conocimiento. Diagnóstico y aporte de Boro (B) en el almendro

Diagnóstico y aporte de Boro (B) en el almendro

El boro (B) es un micronutriente muy importante en los vegetales. Es esencial para el crecimiento de las plantas, ya que interviene en la división celular, la elongación de células, en la fuerza de la pared celular, en la polinización, en la floración, en la producción de las semillas y en la traslocación de azúcar.

 

Dinámica del B en el sistema

El B es absorbido por las plantas en forma de ácido bórico (H3BO3), el cual se mantiene en la solución del suelo sin disociar, siendo el contenido de la solución muy bajo (0,4 – 5 ppm) (Domínguez, 1997).

La absorción del B por las plantas es un proceso pasivo (no metabólico). El B se mueve con el agua en los tejidos de la planta y se acumula en las hojas. Por lo tanto, la absorción y la acumulación del B dependen directamente de la tasa de transpiración.

En general, en la mayoría de las especies, el B es un elemento inmóvil, pero en el caso del almendro se trata de un elemento móvil en el interior de la planta, es decir, en una rama joven, la concentración foliar de B (ppm en base a materia seca) aumenta de la parte basal hacia la parte apical (Brown y Hu, 1998).

 

Funciones del B

El B durante la polinización y el cuaje de los frutos desempeña una función esencial. Es decir, mejora el tamaño y la fertilidad de los granos de polen y juega un importante papel en la germinación del polen y el crecimiento de los tubos polínicos.

Por otro lado, las aplicaciones foliares durante la floración del almendro, mejoran la apetencia de los insectos polinizadores por las flores, ya que aumenta el nivel de néctar y puede acortar la longitud del tubo de la corola, mostrando las flores más atractivas para la fauna (Alarcón, 2001).

 

El B en el suelo

El contenido de B total en el suelo puede variar de 2 a 200 ppm. Generalmente, la cantidad de B total asimilable es inferior al 5% (Alarcón, 2016).

Los principales factores que pueden causar un contenido excesivamente bajo de B en la solución del suelo son:

  • La textura del suelo, como mayor sea el tamaño de la partícula y menor contenido en materia orgánica, menor reserva de B presentará la solución del suelo.
  • A medida que aumenta el pH del suelo, disminuye la adsorción del anión borato (pH>9).
  • Humedad elevada, ya sea causada por lluvias o riego, pueden llegar a lavar el perfil del suelo.

 

En la Tabla 1 se pueden observar los niveles críticos en función del tipo de suelo.

Determinación del contenido en B

El contenido de B en el cultivo del almendro debe determinarse en el pellejo, ya que tiende a acumularse en esta parte del fruto. En cambio, el contenido en hoja, da un falso valor de los requerimientos que necesita el cultivo. Por otro lado, el análisis de B en hoja no determina fitotoxicidad en el cultivo.

El momento idóneo para determinar el contenido en B es en cosecha. Si las muestras son tomadas mucho antes de la cosecha, se puede obtener una lectura errónea porque el contenido de este elemento aún puede aumentar en el pellejo mientras estos permanezcan verdes en el árbol.

Síntomas de deficiencia

Los síntomas en el cultivo aparecen a partir de unos niveles críticos en el suelo, los cuales dependen entre otros de condicionantes como la climatología, el pH, etc.

Los síntomas son:

  • Alteración en la formación de flores y frutos.
  • Abundante caída de los frutos al inicio de verano.
  • Reducción del crecimiento terminal causando la muerte de la yema apical.
  • Las hojas jóvenes se deforman, se ondulan, son más pequeñas y curvadas hacia arriba.

 

 

Conclusiones prácticas

Una correcta nutrición en B ayudará a una mejora en el cuaje del fruto, determinando la productividad del almendro.

Para realizar una correcta fertilización es esencial conocer que partes vegetativas del árbol se tienen que analizar, para obtener un correcto diagnóstico del déficit o toxicidad en B. En el caso del almendro, el contenido en B se determina en el pellejo del fruto. Si el valor obtenido es inferior a 80 ppm es necesario realizar una aplicación en el suelo durante la postcosecha del cultivo (agosto/octubre, en función de la ubicación de la finca). Si los valores obtenidos son superiores a 150 ppm no se recomienda aplicar B, puesto que puede llegar a causar toxicidad en el cultivo.

Algunos estudios han mostrado que las aplicaciones en postcosecha han mejorado los niveles de B en el árbol, el número de frutos y el rendimiento del cultivo (Doll, 2016).

 

 

PARA SABER MÁS

Alarcón, A. 2001. El B como nutriente esencial. Horticultura

Brown, P., and H. Hu. 1998. Manejo del B de acuerdo a su movilidad en la planta. Informaciones agronómicas N° 36. Tomado de: Brown, P., and H. Hu. 1998. Bn mobility and consequent management in different crops. Better Crops 82(2): 28-31.

Doll, D. 2014. Importance of Hull Sampling for Bn.  http://thealmonddoctor.com/2014/07/12/hull-sampling-for-Bn/

Doll, D. 2016. Postharvest is a good time for Bn foliar sprays. http://thealmonddoctor.com

Dominguez, A. 1997. Tratado de fertilización. Tercera edición. Mundi-Prensa. p: 178.

Carencia nutricional de B. http://www.cropnutrition.com/crop-nutrients-Bn.

 

Autores:

M. Maldonado y X. Miarnau

IRTA-Programa de Fruticultura.

Parc de Gardeny – Edifici Fruitcentre. 25003 Lleida.