Boletines de avisos fitosanitarios Castilla-La Mancha

BOLETIN FITOSANITARIO DE AVISOS E INFORMACIONES
CONSEJERÍA DE AGRICULTURA, MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO RURAL
Dirección General de Agricultura y Ganadería. Servicio de Agricultura

ALMENDRO

MANCHA OCRE (Polystigma fulvum) Y CRIBADO (Coryneum beijerinckii)
Las infecciones por estos hongos se producen desde la caída de los pétalos hasta finales de mayo. Si durante este periodo coinciden lluvias o rocíos frecuentes, los daños pueden ser importantes.

En la mancha ocre el período de mayor susceptibilidad empieza cuando aparecen las primeras hojas después de la caída de pétalos. El período de incubación suele ser de unos 35 a 40 días y las primeras lesiones aparecen a partir del mes de mayo, aunque la aparición de manchas amplias en las hojas de color anaranjado que posteriormente pasan a tener un color pardo rojizo, no se produce hasta el verano.

Existen variedades resistentes a esta enfermedad como: Desmayo Largueta, Marta, Mardía, Vayro. Variedades susceptibles: Guara, Ferraduel, Marcona, Tarraco, Tardona.

El cribado ataca a hojas y frutos, especialmente a los tejidos jóvenes. La parte baja del árbol suele ser la más afectada. Las lesiones en hojas son circulares, de tamaño variable entre 1 y 3 mm, amoratadas o pardorojizas, a menudo rodeadas por un halo verde o amarillento. Su centro se necrosa, toma un color marrón y termina por desprenderse, quedando la hoja perforada por numerosos puntos, lo que le da un aspecto de perdigonada. La manifestación de los síntomas en el peciolo de las hojas es amarillez y caída.

Para el control de estas enfermedades les recomendamos efectuar al menos 3 tratamientos desde la caída de los pétalos hasta finales de mayo con alguna de las materias activas autorizadas en almendro contra estas enfermedades.
Materias activas registradas contra el cribado: compuestos de cobre, metil-tiofanato (Enovit metil – Sipcam, máximo una aplicación por campaña entre el final de la cosecha y antes de floración) y boscalida + piraclostrobin (Signum – Basf).
Materias activas registradas contra la mancha ocre: mancozeb 75%, tiram 50% (hasta floración).

MONILIA (Monilinia spp)
Este hongo puede afectar a casi todas las partes del árbol, ramos, flores y frutos. Se manifiesta mediante la desecación más o menos rápida de la parte afectada, pudiendo en ocasiones ser confundida con los efectos de daños por heladas.
Los ataques sobre los ramos se caracterizan por la aparición de chancros parduscos que acaban con la desecación rápida de la parte apical del ramo. En flores y frutos el ataque se manifiesta mediante una desecación paulatina (pardeamiento, marchitez y desecación), quedándose los frutos adheridos al árbol, como momificados.
Es conveniente realizar un tratamiento con compuestos de cobre, mancozeb, fenbuconazol (Impala Star – Dow Agrosciences) y boscalida + piraclostrobin (Signum – Basf) en el momento de apertura de las primeras flores y con metil-tiofanato (Enovit metil – Sipcam y Cercobin 70 – Certis) (consultar momento aplicación según producto). En parcelas muy afectadas, es recomendable repetir el tratamiento cuando comiencen a caer los pétalos.

AVISPILLA DEL ALMENDRO (Eurytoma amygdali Enderlein)
Esta plaga está ampliamente distribuida por el área mediterránea y presente en nuestra Comunidad Autónoma en algunos municipios de la comarca de La Manchuela (Casas Ibañez, la Roda e Higueruela) y algunas zonas del sur de la Manchuela conquense.
Está ocasionada por un insecto (himenóptero) avispilla. Los adultos son de color negro, las hembras miden de 4-6 mm y los machos de 7-8 mm. Las avispillas salen de los frutos parasitados en primavera, ponen los huevos en el interior de los frutos perforando la superficie. Las orugas pasan el verano, otoño e invierno en el interior de la almendra, alimentándose de ella, hasta que se produce su primera salida aproximadamente entre finales marzoprincipios de abril, donde se pueden observar los frutos con el agujero de salida.
El síntoma más característico es la presencia de frutos vacíos, sin pepita, de color marrón durante el verano otoño y más pequeños, los cuales permanecen en el árbol después de la recolección. Al pasar el invierno los frutos se vuelven negros (momificados).
En estos momentos, los almendros infectados por avispilla el año anterior contienen la larva en su interior donde se está transformando. Se recomienda eliminar del árbol los frutos afectados y retirarlos de la parcela para bajar la población de cara a la campaña siguiente.

Para la realización de tratamientos con productos fitosanitarios se debe tener en cuenta el principio y el final del vuelo de los adultos. Es recomendable la colocación de trampas en febrero-marzo con frutos infectados. Estos frutos se recogen en el momento de colocar la trampa para evitar variaciones ambientales que modifican la evolución de las larvas. Las trampas se ponen en los árboles en zonas sombreadas y se controla la aparición/salida de adultos, que nos marcarán el inicio del tratamiento.

ORUGUETA (Aglaope infausta L.)

Este insecto pasa el invierno en forma de larva pequeña refugiada en un capullo sedoso bajo la corteza del árbol. Cuando aparecen las hojas se alimentan de ellas empezando por el envés, pudiendo llegar a devorar la hoja completa más adelante. Pasa por dos estados larvarios más, siendo el último muy voraz, respetando únicamente la nervadura central de las hojas. En caso de ataques fuertes puede llegar a producir la defoliación casi completa del árbol.

En aquellas parcelas en las que se haya observado daños por esta plaga en años anteriores, es aconsejable realizar un tratamiento al inicio de la brotación, utilizando alguno de los siguientes productos: Bacillus thuringiensis kurstaki (Varios – varias), deltametrin (Varios – varias) y lambda cihalotrin (Akira – Massó , Karate Zeon – Syngenta).

PULGÓN VERDE (Myzus persicae S.)
Los pulgones se suelen situar en el envés de las hojas, donde succionan la savia y provocan un típico enrollamiento de las hojas que le dan protección. En caso de fuertes ataques se pueden llegar a secar brotes y necrosar las hojas provocando defoliaciones.
En aquellas parcelas en las que se haya observado daños por esta plaga en años anteriores, se recomienda realizar un tratamiento a la caída de pétalos, con alguna de las siguientes materias activas: deltametrin (Varios – varias), imidacloprid 20%SL (CONFIDOR 20 LS-Bayer, KOHINOR-Adama, PRINCIE-Massó), lambda cihalotrin (Varios – varias) y tau fluvalinato (Varios-varias).

 

En caso de tener que realizar tratamientos durante la época de floración del cultivo, se debe tener en cuenta que representan un peligro para las abejas. Por tanto, se elegirán productos de baja peligrosidad para las mismas, siguiendo las dosis y otros condicionamientos indicados en la etiqueta. Se debe evitar realizar los tratamientos en horas en que las abejas se encuentren activas, estos deberían realizarse a partir de las últimas horas de la tarde.

Se recuerda que para la aplicación de un producto fitosanitario es indispensable consultar su etiqueta y ficha de registro, momento y condicionamientos de aplicación, así como asegurarse que está autorizado para el cultivo y plaga, enfermedad o malas hierbas que se quiera controlar. Es responsabilidad del aplicador el uso adecuado del producto y, en su caso, el asesor que valide el tratamiento.

 

Fuente: jccm.es