Evolución de la floración del almendro en el Sur de España

Las condiciones climáticas durante la floración este año están siendo negativas para la polinización y la fecundación de las almendras.

Las lluvias en floración provocan el lavado del polen del estigma de la flor.

Lluvias, bajas temperaturas y viento merman el trabajo de las abejas.

Otro efecto de este tiempo es que el crecimiento del tubo polínico se ralentiza con las bajas temperaturas provocando que, en algunas ocasiones, no llegue a fecundar el ovulo a tiempo provocando la pérdida de la almendra.

Las humedades altas provocan el aumento de la proliferación de enfermedades fúngicas que debe ser tenido en cuenta y si es necesario realizar tratamientos fungicidas en floración y desarrollo del fruto con materias activas autorizadas.

Las temperaturas bajas de este último invierno están provocando que la floración se esté retrasando con respecto al año pasado en torno a 20-30 días, además se está observando que la floración está teniendo una mayor duración que otros años.

Por otra parte es necesario hacer mención a la sequía que se estaba padeciendo, eso sí que es un grave problema, pero con estas lluvias copiosas de las últimas semanas ha cambiado notablemente la situación. Los pantanos han recuperado un 15 % del volumen embalsado en una semana y, eso sí que es una buena noticia, porque qué interés tiene cuajar una gran cantidad de almendra si después no habrá agua para desarrollarla.

Dicho esto la situación no es tan mala como se pueda pensar.

 

Zona sureste de Andalucía

Las variedades tempranas y extratempranas están en plena floración en la zona del altiplano granadino, si bien las variedades tardías están comenzando la florecer.

En esta zona los cultivos de almendro son principalmente de secano, siendo el factor más limitante el agua de lluvia; debido a la cantidad de precipitaciones registradas estos últimos meses, los arboles no tendrán falta de agua para desarrollar la almendra por lo que si no llegan heladas tardías la cosecha de estas zonas de secano puede ser muy buena. Aunque las precipitaciones, el viento y las bajas temperaturas afecten a la polinización, el nivel productivo siempre es bajo por lo que con poco que las condiciones acompañen el cuajado, si no llega una helada devastadora, la cosecha será muy buena. De momento se ha registrado alguna helada pero de poca importancia debido a que apenas la temperatura ha bajado de cero y ha sido durante un breve periodo de tiempo durante la noche.

En las zonas más cálidas como puede ser la zona de Tabernas y las Alpujarras las variedades tempranas y extratempranas están en fruto cuajado, las variedades tardías se encuentran en plena floración.

Zona suroeste de Andalucía y Extremadura

En otras zonas de Andalucía oriental y Extremadura la situación es bien diferente puesto que las variedades tardías mayoritarias de la zona están en plena floración y las condiciones están siendo muy malas, con lluvias, vientos y temperaturas bajas. En estas zonas con plantaciones de riego altamente productivas si es probable que la cosecha se vea muy mermada debido a las malas condiciones de floración y las posteriores afecciones fúngicas.

 

 

Teniendo en cuenta lo descrito anteriormente a continuación se procede a explicar algunos conceptos técnicos relacionados con las heladas que pueden ser de utilidad para entender la situación.

LAS HELADAS

En primer lugar habría que diferenciar entre una helada blanca y una helada negra, las primeras se producen cuando en el ambiente existe humedad y el agua se congela al bajar la temperatura del aire. Las heladas negras se producen cuando no hay agua en el ambiente y directamente se hielan los tejidos provocando un color negro en las plantas síntoma de la muerte del tejido celular.

Por otra parte, las heladas se pueden producir por varios factores. Según el factor que determine la helada se puede decir que existen tres tipos de heladas:

  • Helada por evaporación. Se produce cuando existe agua en el ambiente y se produce una fuerte evaporación que provoca la pérdida de calor del ambiente debido al calor latente de evaporación del agua. Esto es debido por el cambio de estado del agua de líquido a vapor, un proceso necesita energía que toma del ambiente bajando la temperatura. Son heladas muy poco comunes y solo se dan en determinadas condiciones.
  • Helada por convección. Es debida a la entrada de un frente de aire frío que baja la temperatura del ambiente hasta alcanzar la helada. Son heladas más comunes y en zonas de montañas y valles se producen fácilmente este tipo de heladas por acumulación del aire frío.
  • Helada de radiación. Son las heladas que se producen las noches despejadas y sin viento, quedando por así decirlo la ventana de la atmósfera abierta por donde escapa la radiación de onda larga o calor. Es debido a que cualquier cuerpo con una temperatura superior a 0ºK emite energía radiante de onda larga a razón de su temperatura absoluta elevada a la cuarta potencia (Ley de Stefan-Boltzmann). Son las heladas más comunes y más peligrosas, pero también son heladas que se pueden combatir con alguna práctica que se describen a continuación:
    • Instalación de ventiladores. El objetivo de este sistema de protección antiheladas es generar viento y evitar la pérdida de calor desde la superficie del cultivo. Este sistema es costoso y tiene un efecto limitado debía a que habría que instalar gran cantidad de estos ventiladores en las parcelas.
    • Instalación de riego por aspersión. Una forma de combatir la helada es provocar una helada blanca y aprovechar la emisión del calor latente de congelación (cambio de estado del agua de líquido a solido) que puede ser aprovechado para evitar la bajada de temperatura del tejido vegetal. Por cada kilo de agua que se congela se liberan 2,45 MegaJulios en forma de calor. La efectividad de dicho sistema depende del déficit de presión de vapor del aire (DPV), con un mayor DPV el aire puede acumular una mayor cantidad de agua que después cuando la temperatura baja el punto de rocío se alcanza más fácilmente produciéndose la congelación del agua encima de los tejidos aportando así el calor necesario para que los tejidos vegetales no se congelen. Además un aire con más cantidad de humedad tiene una mayor inercia térmica.
    • Generación de turbidez en el ambiente. La finalidad de este sistema es evitar la pérdida de calor generando humo que evite esta emisión de energía hacia la atmosfera. Anteriormente existía una práctica de quemar neumáticos para generar una gran cantidad de humo que evite la perdida de calor desde la superficie de la parcela, esta práctica dejo de realizarse por las implicaciones medioambientales que conlleva.
    • Practicas agronómicas para mitigar los efectos de las heladas de radiación. Mantener el suelo limpio de hierbas es una práctica que provoca que la afección por heladas sea menor, esto es debido a que la planta es un puente que transporta calor entre el suelo y la atmosfera aumentando la perdida de temperatura desde la superficie de la parcela. Mantener el suelo húmedo provoca que el suelo sea capaz de almacenar más calor durante el día para emitirlo durante la noche mitigando el efecto de la bajada de temperatura, además un suelo mojado tiene un color más oscuro y un menor albedo. En definitiva las prácticas están encaminadas a utilizar el suelo como un radiador que absorba calor durante el día y emita ese calor durante la noche.

 

 

En este escrito tratamos de aportar información necesaria para entender lo que está ocurriendo este año y como se puede actuar ante una situación así.

Rafael Garrido – Técnico CRISOLAR