El almendro, un cultivo con recorrido al alza en Castilla y León

El almendro es una opción rentable en Castilla y León, aunque su superficie es por el momento muy escasa. En la comunidad ha habido tradicionalmente cuatro zonas de cultivo: Soria (desde Ágreda hasta Tarazona), el Bierzo, Toro y Arribes del Duero.

Se trata de una posibilidad que cabe tener en cuenta en la búsqueda de alternativas, puesto que un análisis del mercado, con un fuerte crecimiento de la demanda mundial, permite llegar a la conclusión de que España podría  duplicar o incluso triplicar la producción sin que ello afectara al precio de este fruto seco: la comercialización estaría asegurada a medio y largo plazo.

Hay otro dato que se debe tener en cuenta: el 90% de la producción española se ha dado tradicionalmente en el área mediterránea, si bien en la actualidad el cultivo del almendro se está desplazando hacia territorios de clima no tan benigno; en el Levante se ha abandonado en parte como consecuencia del turismo.

Por otro lado, las nuevas variedades tienen mejor adaptación a climas más fríos por ser variedades de floración tardía que evitan los daños de las heladas. Además, el cambio climático ayuda a que el cultivo se extienda.

Estados Unidos es el primer productor mundial, con el 88% de la producción mundial. Australia espera cosechar 100.000 toneladas en 2018, lo que supone el 6% de la producción mundial. España recogerá 60.000 toneladas, el 4% de la producción mundial.

En los últimos años la producción americana ha ido aumentando y, asimismo, también en los últimos años, la demanda ha ido aumentando ritmo similar, incluso algo más, que la producción. Países asiáticos, como China o India, se están incorporando muy rápidamente al consumo de frutos secos, lo que explica el incremento de la demanda.

Además, las campañas publicitarias relacionadas con los efectos beneficiosos para la salud (leche de almendra, control del colesterol, etc.) van en esta dirección, lo que hace que el consumo se esté disparando.

Fuente: campocyl.es