RAIF – Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía

ALMENDRO, PROVINCIA DE GRANADA – Boletín Fitosanitario: Del 27 al 31/05/2019

Anarsia, pulgón, gusano cabezudo y lepra

ASPECTOS GENERALES

El estado fenológico dominante continúa siendo “I” (Fruto joven), observándose el llenado de la pepita.

La temperatura media ha aumentado, pasando de 16’2 ºC a 18’6 ºC, las máximas de 23 ºC a 26’5 ºC (destacando las zonas biológicas de la Vega con 31’2 ºC y la Alpujarra con 28’2 ºC) y la media de las mínimas de 8’3 ºC a 9’9 ºC (destacando las zonas biológicas de Guadix con 6’4 ºC e Iznalloz y Alhama de Granada con 7’9 ºC). El porcentaje de humedad media ambiental ha aumentado, pasando del 46 % al 48’7 % y la velocidad media del viento ha sido de 2’9 Km/h.

Estas condiciones favorecen la actividad de las plagas objeto de este informe.

Para los próximos días se prevé la presencia de cielos despejados y aumento de las temperaturas, con máximas de hasta 36 ºC y mínimas de 14 ºC. La velocidad del viento alcanzará hasta los 15 Km/h de componente Sur.

PULGÓN (Myzus persicae y otros)
Leve presencia de brotes ocupados por focos de pulgones debido principalmente al aumento de las temperaturas, observándose hojas enrolladas y larvas de depredadores alimentándose de las colonias. Las nuevas brotaciones se están desarrollando sin daños.

Conviene vigilar la plantación y estar pendientes de la evolución de este agente por si fuera preciso intervenir de nuevo. En estos momentos la población de pulgones es baja. Los daños que provocan en el cultivo son directos (debilitamiento de la planta al succionar la savia) e indirectos (aparición de la “negrilla” en la melaza que producen).

Otras mediadas que ayudan al control de los pulgones son:

  • El respeto a la fauna auxiliar (coccinélidos, sírfidos, crisopas) que controlan las poblaciones de pulgones impidiendo que éstas crezcan desmesuradamente.
  • Medidas culturales que ayudan a controlar a los pulgones: El abonado nitrogenado debe ser racional, y conviene eliminar los chupones; de esta forma evitamos tener el sustrato donde se desarrollan las colonias.

En lo que respecta a la fauna auxiliar, se estima un 0’5% de brotes con presencia de coccinélidos.

ANARSIA (Anarsia lineatella)
Continúa obsevándose presencia de este agente, con un porcentaje de frutos dañados del 2 %, registrándose también presencia de brotes atacados en 2 de cada 3 parcelas muestreadas y con un porcentaje del 1 % y un máximo de 4 %.

En árboles adultos los problemas son leves (despuntes en almendro, que tienen una función de poda en verde), pero en plantaciones jóvenes los problemas pueden ser muy acusados, provocando deformaciones en la estructura del árbol.

Normalmente tiene tres generaciones a partir de comienzos del verano, estando en junio en el final de la primera. Las larvas pueden producir galerías de alimentación en los brotes jóvenes, llegando a secarlos, e incluso atacando a los frutos en desarrollo, antes de producirse la dehiscencia, pudiendo producir caídas prematuras.

LEPRA O ABOLLADURA (Taphrina deformans)
Con el incremento de la temperatura es menor el nivel de presencia de hojas con síntomas de esta enfermedad. Se recuerda que la estrategia de lucha es sobre todo preventiva. Estas condiciones se producen con temperaturas suaves y humedad relativa alta. La arboleda debe estar protegida desde el inicio de la brotación, en los estado fenológicos C/D, hasta el cuajado del fruto.

Hay que tener especial cuidado con las variedades que vegetan más, como Antoñeta y Guara; son más sensibles a esta enfermedad porque en el interior del follaje se crean más fácilmente las condiciones de humedad y temperatura favorables para el hongo.

GUSANO CABEZUDO (Capnodis tenebrionis)
Presencia leve adultos sobre los brotes, por lo que atención al daño que pueden causar sobre las hojas. En caso de observar árboles que empiezan a debilitarse primero y secarse después, conviene investigar la posible presencia de este insecto.

Tras alimentarse, realizan las puestas durante el verano, cerca de la base del tronco, y las larvas neonatas se dirigirán a las raíces, donde causarán daños al roerlas. En las plantaciones afectadas, el verano es buen momento para intervenir contra los adultos, antes de que invernen. Una buena medida preventiva, en zonas con riesgo de ataque, es cubrir la zona radicular con plásticos para que las larvas no puedan llegar a las raíces. Tambien conviene, si es posible, mantener altos niveles de humedad en la base del tronco para dificultar la llegada de las larvas a las raíces.

Hay que arrancar los árboles afectados, quemar las raices y tronco, si la normativa medioambiental lo permite, en todo caso hay que destruirlos.

Es aconsejable, por lo tanto, ya que es una plaga difícil de combatir, vigorizar los árboles mediante riegos y abonados, eliminar especies donde el insecto puede vivir como majoletos, endrinos, etc (rosáceas silvestres), eliminar adultos y eliminar los árboles secos por esta causa, ya que son reservorio de las larvas.

MOSQUITO VERDE (Jacobiasca lybica, Asymmetrasca decedens)
En hojas de plantaciones jóvenes se observan los característicos rodales de cambio de color debido a la picadura de este agente para alimentarse. Se trata de un insecto muy polífago y es normal que migre desde las malas hierbas o desde otros cultivos al almendro.

Se registra un porcentaje medio provincial de brotes atacados del 0´4 %, con un máximo de 1 % de brotes atacados. Se observa en el 10 % de las parcelas muestreadas.

Este cicadélido, como todos los hemípteros, se alimenta de la savia picando en las hojas; como consecuencia se tornan de color amarillento y pueden crecer deformadas, enrollándose.

En plantaciones jóvenes, si el ataque es intenso, pueden detener su crecimiento y conviene estremar su vigilancia. Si se instalan placas amarillas en la parcela se puede detectar su presencia de forma precoz.

Es importante mantener la parcela libre de malas hierbas en la medida de lo posible, para evitar reservorios de esta plaga.

En caso de que hubiera que hacer algún tratamiento para su control conviene realizarlo contra las ninfas, porque son la fase más sensible.

 

TIGRE DEL ALMENDRO (Monosteira unicostata)
Por ahora sólo se observa presencia de este agente en almendros suelto, por lo que la incidencia es leve, con un porcentaje de brotes afectados inferior al 1 %.

Es un tipo de chinche muy pequeño, que se alimenta picando y chupando en el envés de las hojas, dándole al haz de la hoja un aspecto de mosaico amarillo blanquecino. También se pueden observar en el envés unos puntitos negros, que son los excrementos. No es necesario aún realizar ninguna acción de control.

 

ÁCAROS (Eotetranychus c, Tetranychus urticae, Panonychus u.)
Hay presencia de ácaros debido al aumento de la temperatura, que ya ha sobrepesado los 30 ºC, detectándose tan sólo un porcentaje de brotes atacados con formas vivas inferior al 1 %.

Es recomendable no hacer un uso continuado de insecticidsa formulados con materias activas como las piretrinas para el control de insectos, ya que favorecen la proliferación de estos ácaros.Como consecuencia de las picaduras que realizan para alimentarse, se producen decoloraciones en las hojas. Los dos primeros ácaros se localizan en el envés y el otro indistintamente en las dos caras.

Es importantísimo la observación visual de los primeros síntomas.

El periodo más crítico se produce en los meses de julio y agosto.

 

FUSICOCUM O CHANCRO DEL ALMENDRO (Phomopsis amygdali)
Hay presencia de esta enfermadad, con un porcentaje medio provincial de brote afectados del 1 %.

Es típico de las zonas litorales donde las temperaturas son más suaves que en las zonas interiores más frias. Se propaga durante la primavera (mayo y junio) por la lluvia y también por la humedad elevada y el rocio.

Uno de los síntomas más frecuente es la desecación de los brotes afectados, que en ataques graves acaba secando la parte interior del árbol.

 

MANCHA OCRE (Polystigma ocraceum)
Ya se pueden observar los primeros síntomas de esta enfermedad, sobre todo en las variedades más sensibles como Guara, Antoñeta, etc, mientras que Lauranne, Vairo o ferragnes presentan una mayor tolerancia.

El hongo de un año para otro, permanece en las hojas que caen al suelo y en las que quedan adheridas al árbol, produciéndose una sola infección que pasa del suelo a la hoja, después en las hojas ya no hay nuevas reinfestaciones entre sí. Para evitar o reducir infecciones al año siguiente es importante eliminar las hojas del suelo o destruirlas mediante labores de cultivo.

 

Fuente: juntadeandalucia.es