Regantes de las tierras altas denuncian «trabas» para coger agua del río Turilla

Dicen que, a pesar de la dura sequía, se les niega el acceso a los recursos hídricos necesarios para garantizar su producción

El presidente de la Comunidad de Regantes Campo Alto, que engloba a las pedanías altas, Juan Antonio Corbalán, denunció ayer los «obstáculos» que está planteando la directiva de la Comunidad de Regantes de Lorca para que dispongan de los recursos hídricos necesarios para garantizar su producción.

Corbalán lamentó que, a pesar de la dura sequía, a los agricultores de Campo Alto «se les ha negado» la toma de 100.000 metros cúbicos de agua del río Turrilla y, tampoco se ha autorizado la concesión de 630.000 metros cúbicos del Luchena por la oposición de los regantes de Lorca, que reclaman para sí su explotación como «derecho histórico».

La Comunidad de Regantes Campo Alto engloba a 300 pequeños productores que suman poco más de 400 hectáreas de secano, vinculadas en su mayor parte a la agricultura ecológica. El cultivo de almendros, olivos, vid y plantas aromáticas supone el principal sustento económico de una zona poblada por antiguos emigrantes en Francia.

Según relatan, actualmente cuentan con poco más de medio millón de metros cúbicos que provienen de la depuradora de la zona y «de un par de pozos altamente salinizados». En el último año la sequía ha acabado con más del 50% de la cosecha de almendra.

«No estamos enfrentados»

Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes, Julián Marín, dijo que su institución no está poniendo trabas a que Campo Alto coja el agua del río Turrilla, pero su aprovechamiento no les pertenece. «Este tema está en los juzgados, pero les dimos agua cuando fue posible, el doble de lo que nos pidieron» y sin coste alguno. Ahora, explicó, el río no tiene cantidad suficiente y en el nacimiento del Luchena el caudal también ha bajado mucho.

Marín precisó que «no estamos enfrentados, no tengo nada en contra de Campo Alto», pero ellos son «secano puro y duro» y están pagando las consecuencias de la falta de lluvia. «Todos lo estamos sufriendo, y si no llueve ni viene agua del Tajo, a partir del 30 de septiembre nos quedaremos sin recursos». Añadió que quien tiene que solucionar el problema es la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), «que es la que nos reparte a todos el agua».

Fuente: laverdad.es